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El lama Lopon Tsechu Rinpoche PDF Imprimir E-Mail

Por: Lopon Tsechu Rinpoche

Entrevista a: Expreso de Lima, Enero 25 1995

Entre las diversas religiones hay varias similitudes, como por ejemplo la disciplina ética. ¿Cuales son las similitudes entre el budismo y las demás religiones y cuál es el aporte especifico del Budismo?

Las religiones son todas religiones, por eso se les llama con el mismo nombre. En cuanto al budismo hay varias cualidades especiales por las cuales se deba practicar el dharma o enseñanzas del Buda y se deba ayudar a los demás seres sintientes: el amor, la compasión, la bodhicitta. El dharma del Buda no tiene un solo tema o un solo nivel. El Buda enseño ochenta y cuatro mil dharmas; es decir, enseñó de ochenta y cuatro mil maneras diferentes. Los seres vivientes tienen todos diferentes emociones, por ello necesitan enseñanzas diversas. Todos los problemas vienen de las emociones. Todos los seres humanos tienen emociones negativas, la enfermedad de las emociones dañinas. Sólo el dharma, la religión, pacifica las emociones. Es por eso que es tan importante comprender y practicar alguna religión, cualquier religión. Una vez que uno ha obtenido paz mental, emocional, entonces puede buscar la paz para los demás, y después la paz de un país y por fin la paz del mundo entero.


El budismo tiene una enseñanza especial relativa a la bodhicitta, que es la decisión de llegar a la iluminación, de convertirse en un Buda, para poder guiar a todos los seres hacia la liberación del sufrimiento. Esta bodhicitta requiere de una cualidad especial llamada Lhaksam con la cual todo se puede lograr, todo se hace posible, y sin la cual no podemos desarrollar nada. Lhaksam es, por ejemplo, imprescindible para un buen gobernante. Pongamos el caso de que el presidente de un país se dice: "este es un gran país. Con buena gente, buena tierra, buenas posibilidades económicas, pero por culpa de unos cuantos que andan cometiendo errores haciendo estupideces, todos están sufriendo. Yo me haré cargo de ellos. Digan lo que digan de mí, yo me encargaré. Conseguiré la paz, mejoraré el sistema social." Esta decisión de hacerse responsable de las cosas, pase lo que pase, es Lhaksam.

Supongamos que dos personas son acusadas de un delito, ambas son puestas en prisión. Una de ellas dice: «yo voy a salvar a mi compañero de prisión, pase lo que pase». Y el único medio para salvar al otro es acusarse a sí mismo de un crimen que no cometió, y lo hace, sin importarle lo que le pueda suceder a él, siempre pensando en el otro. Esta forma de pensar es beneficiar al otro sin cuidarse de lo que nos pueda costar, eso es Lhaksam.

La palabra Lhaksam se compone de dos partes: Lhak y sam, una significa «muy especial; la otra «pensamiento». Se trata entonces de un modo especial de pensar, algo que no es común, ordinario.

En un antiguo Sutra se cuenta que una madre con su hija pasaban un río que normalmente tiene un curso suave. Cuando están en medio del río, éste sufre una crecida súbita y ambas son arrastradas por las aguas. La madre piensa: "ojalá mi hija se salve, ella que es tan jovencita, no importa lo que a mí me suceda, pero ojalá que ella se salve" y la hija piensa: "ojalá mi madre que es una anciana se salve de morir ahogada, no importa lo que a mí me suceda, pero que ella se salve" Por fin ambas mueren ahogadas, pero, tan solo por ese pensamiento altruista que tuvieron, que en buena cuenta ofrecía la vida de la una para que la otra se salvara, les valió renacer inmediatamente en un reino de dioses. Este es otro ejemplo de Lhaksam.

Aquella decisión de hacerse cargo de los demás, esta entrega, es Lhaksam, que significa entonces, compromiso total, entrega en favor de otro, responsabilidad. Un budista es alguien que dice: «yo me hago cargo».

Hay entonces muchas enseñanzas, muchos maestros. ¿Cuáles son buenos? ¿Cuáles están equivocados?

Eso lo tiene que decidir cada uno. El Buda dijo: "Aquel que ayuda a los seres sintientes hace una ofrenda al Buda. Una ofrenda muy especial".

Un Brahmin encontró a un maestro que le dijo que si mataba a mil seres alcanzaría, por esa hazaña, la Iluminación. Cuando ya había sacrificado a novecientos noventa y nueve, se cruzó con el Buda que, enterado de lo que estaba sucediendo, pasó a propósito por su camino. Cuando lo vio se dijo: "que suerte, mato a ése y alcanzaré la iluminación". El Buda entonces hecho a correr, y el brahmin a perseguirlo. La presunta víctima parecía incansable, y al perseguidor finalmente se le acabaron las fuerzas. Entonces el Buda se volvió hacia él y le explicó el terrible Karma que estaba acumulando, el sufrimiento que había infligido en tantos seres vivientes y que encontraría, multiplicado, en sus próximas vidas. El hombre se puso muy triste, lo que fue muy bueno para él, porque su tristeza demostraba que había comprendido el dharma. Ese encuentro con el Buda produjo en él una conversión, una poderosa purificación, y de ahí en adelante se convirtió en una buena persona. En esta historia vemos como hay buenos y malos maestros. Nosotros decidimos cual es el buen maestro.

From: Mandala No. 10 (1996)