Los cuatro pensamientos básicos que liberan la mente del samsara
Por: Lopon Tsechu Rinpoche
Cada practica del Dharma es precedida
por otras que sirven como una base sólida
para la práctica correcta. Esas
preparaciones se dividen en dos tipos: la general
y la especial, "los cuatro pensamientos
básicos que liberan la mente del
samsara" pertenecen a la preparación
general u ordinaria.
¿Qué significa liberar la mente del
samsara?. Significa liberarse uno mismo de
cualquier apego a la vida en los tres reinos del
samsara. Los cuatro pensamientos, las cuatro
preparaciones generales, nos permiten desarrollar
esa libertad, cuando reflexionamos sobre el
precioso nacimiento humano, la impermanencia, el
karma y los sufrimientos del samsara.
El precioso cuerpo humano
Uno habla del precioso cuerpo humano
refiriéndose a la preciosidad de la
existencia humana, la cual es muy difícil
de obtener. Es valiosa porque tiene involucradas
ciertas libertades y habilidades. Esta
preciosidad es descrita a través de tres
aspectos: por comparación con la
situación general, comparaciones
numéricas y analogías.
El primero de esos tres aspectos describe las
llamadas "libertades" que caracteriza el
precioso nacimiento humano. Un nacimiento humano
es precioso porque uno ha evitado ciertas clases
de nacimientos que lo confrontarían a uno
en una situación completamente diferente a
la encontrada en el reino humano. Aquí
hablamos de ocho clases de existencia:
- Nacer en estados de paranoia donde uno
constantemente experimenta el sufrimiento de calor
o frío extremos
- Nacer en los reinos de los dioses hambrientos
donde se experimenta constantemente el sufrimiento
del hambre y la sed.
- Un nacimiento animal donde los seres tienen la
experiencia de ser cazados y oprimidos, comerse
unos a otros y ser sometidos a abusos.
- Nacer en tierras no civilizadas, donde uno no
tiene la posibilidad de aprender algo que lo
oriente a un camino positivo.
- Nacer como un dios, especialmente un dios con
una vida muy larga. Como resultado de acciones
positivas recientes un dios con longevidad
experimenta felicidad y gozo durante su vida. Sin
embargo experimentar el resultado de acciones
positivas de esa manera significa que
eventualmente el buen karma se agotará.
Luego de sus largas vidas esos dioses renacen en
estados bajos y dolorosos.
- Vivir como un ser con incapacidades mentales,
donde uno no puede entender el significado del
Dharma ni practicarlo.
- Vivir con visiones incorrectas tendiendo
automáticamente a acumular acciones
negativas y por lo tanto las causas de futuros
sufrimientos.
- Nacer en una época donde no aparece un
Buda, donde no hay enseñanzas budistas y
por lo tanto uno no recibe ayuda para liberarse de
los sufrimientos del samsara.
En esas clases de existencia, uno experimenta
solo sufrimiento. Uno no experimenta libertad en
el sentido de ser capaz de practicar el
Dharma.
Tener un precioso cuerpo humano
significa no solo que uno ha evitado esos tipos de
existencia, sino que uno esta equipado con cierta
clase de capacidades. Aquí se describen
diez aspectos. Cinco de ellos nos conciernen
directamente.
- Uno ha nacido en un cuerpo humano.
- Uno ha nacido en una región donde las
enseñanzas del Buda son accesibles.
- Uno tiene órganos sensoriales
intactos.
- Uno no tiene perspectivas
erróneas.
- Uno tiene una confianza natural en el
Dharma.
Los siguientes cinco aspectos están
más relacionados con nuestro ambiente, con
nuestro entorno:
- Uno ha nacido en una época en la que un
Buda ha aparecido
- Ese Buda ha dado enseñanzas - lo cual
no podemos dar por garantizado, ya que no todos
los Budas necesariamente dan
enseñanzas.
- Esas enseñanzas, si han sido dadas en
el pasado, han sido preservadas y siguen siendo
accesibles.
- Uno toma y practica esas enseñanzas -
una condición muy personal, a pesar de
estar listo con los aspectos externos. Si uno se
encuentra en la excelente situación
descrita, pero no practica, entonces tener acceso
a las enseñanzas no es de mucho
beneficio.
- Uno debe también tener un buen
corazón, y una disposición amorosa
natural hacia otros seres - de nuevo, un aspecto
muy personal.
Esas ocho libertades y diez condiciones
construyen las dieciocho condiciones las cuales,
cuando están todas juntas, constituyen
"un precioso cuerpo humano." Si una de
esas condiciones falta, uno no puede llamar a esa
existencia humana "preciosa".
Todos nosotros hemos obtenido un
nacimiento humano que califica como precioso. Eso
no es fácil de obtener; al contrario, es
muy difícil y para que sea posible uno debe
acumular una gran cantidad de potencial positivo
en vidas anteriores. Sobre todo, hay una causa que
nos permite renacer bajo tales preciosas
circunstancias: esto es el atenerse a una
disciplina. Por un lado la disciplina tiene que
ver con los diferentes votos que hemos tomado en
el camino de la liberación personal. Por
otro lado, esto tiene que ver con evitar las diez
acciones negativas. Sin embargo la calidad de la
disciplina es la causa directa para obtener una
preciosa vida humana.
Hay historias que muestran la dificultad de
obtener una preciosa vida humana. Por ejemplo,
imaginen una casa de vidrio con paredes
completamente pulidas. Si alguien lanza guisantes
crudos a las paredes de vidrio, muchos de ellas se
romperán y caerán al piso. Es
más improbable que los guisantes se peguen
al vidrio. Sin embargo si constantemente lanzas
guisantes al vidrio, tarde o temprano se pegaran.
La probabilidad de obtener un precioso cuerpo
humano es mucho menor que la probabilidad de que
un guisante se pegue. O imaginen que un
pequeño anillo esta flotando en el
océano. En el fondo del océano vive
una tortuga especial que sale a la superficie
brevemente sólo una vez cada cien
años. La probabilidad de que la cabeza
surja dentro del anillo es minúscula, pero
es mucho mayor que la de obtener un precioso
cuerpo humano.
Uno también puede ilustrar el valor de
la rareza de un cuerpo humano cuando uno compara
el número de diferentes tipos de seres. Por
ejemplo hay estimaciones muy precisas de cuantas
personas viven en este país. Esto es
bastante conocido. Sin embargo si tratas de contar
cuantos insectos viven simplemente en un pedazo de
tierra, podría ser imposible.
Todos nosotros hemos nacido bajo circunstancias
que hacen nuestra vida humana algo muy precioso.
Debemos recordar que tenemos nuestra preciosa vida
humana porque hemos acumulado una gran cantidad de
potencial positivo y hemos purificado nuestras
mentes de muchos oscurecimientos. Justo ahora
estamos disfrutando los resultados de esto, pero
es importante utilizar este resultado en la mejor
y más sensible manera posible, de otro modo
estamos sencillamente desperdiciándolo.
Sería como emprender un largo viaje para
conseguir algo y regresar con las manos
vacías. O como si hubiéramos cargado
una cubeta vacía para tomar agua y
retornáramos con la cubeta vacía, en
ambos casos, un viaje perdido. Debemos
también tratar de hacer lo máximo
con nuestra afortunada situación y no
despilfarrarla.
Hacer nuestra vida significativa significa
utilizar el Dharma y practicar los diferentes
métodos que el Buda enseñó.
El Buda dio una gran cantidad de métodos de
modo que no es posible para una persona
practicarlos todos. Por lo tanto uno debe
practicar aquellos métodos que corresponden
con nuestras habilidades.
La práctica del Dharma en su mejor
sentido significa practicar como Milarepa y
alejarse de todo lo concerniente al mundo
ordinario. Sin embargo, en el mundo de hoy,
sólo algunas personas son capaces de
practicar el Dharma en ese grado. Si uno no es
capaz de practicar de esa forma, uno debe resolver
practicar lo más posible personalmente. Uno
debe hacer tanto como uno pueda. Esto se refiere a
todas nuestras prácticas,
meditación, acumulación de
mérito, practicas de purificación y,
por supuesto, las prácticas
preliminares.
Una manera de acumular mérito
positivo es hacer ofrendas a los Budas. Lo mejor,
es ofrecer gran cantidad de cosas que tengamos.
Cuando esto no es posible, podemos ofrecer agua
clara. Si eso tampoco es posible, podemos ofrecer
muchas flores. O, a falta de esto, con una mente
llena de devoción, podemos imaginar flores
y ofrecerlas a los Budas. En nuestra propia mente
podemos imaginar todas las flores que hemos visto
durante el día. Haciendo ofrendas a los
Budas de cualquier manera posible acumulamos
tendencias positivas en nuestra propia mente.
Otra posibilidad es ser generoso con la sangha.
Uno debe ser tan generoso como sea posible y
apoyar a la sangha con una mente respetuosa.
La tercera posibilidad es ser generosos con
todos los seres sintientes. Uno hace todo lo que
sea posible para ayudarlos. Por ejemplo cuando uno
se cruza con un animal sediento, puede darle
agua.
Esos diferentes ejemplos muestran que siempre
es posible practicar acciones útiles y
meritorias en diferentes niveles. Uno debe
realmente tratar de hacerlo al máximo
posible, para fortalecer nuestro propio potencial
positivo y destruir la negatividad que aflige
nuestra mente.
En lo que se refiere a las acciones virtuosas o
dañinas, uno no debe tener una actitud muy
seria, obviamente las acciones negativas deben ser
evitadas, y una pequeña acción
negativa no es para despreocuparse. Una
acción negativa, ya sea grande o
pequeña, es siempre negativa y
conllevará a problemas y sufrimiento. El
resultado será siempre negativo porque
corresponde a la acción original. Por lo
tanto, uno no debe solo concentrarse en evitar las
grandes acciones negativas, sino que debe
distanciarse uno mismo de las pequeñas
acciones que uno fácilmente consigue.
Por ejemplo, imaginen un inmenso montón
de pasto seco, tan grande como una montaña.
Si el montón se enciende aún con la
chispa más pequeña, toda la
montaña de pasto se incendiará. De
una manera similar, aún las más
pequeñas acciones negativas pueden tener un
efecto muy destructivo.
Eso también se aplica a las acciones
útiles. Uno nunca debe pensar que las
acciones positivas pequeñas no tienen valor
y por lo tanto nunca hacer un esfuerzo por
realizarlas. Uno puede fácilmente tener ese
punto de vista. Uno piensa que no esta capacitado
para realizar acciones positivas en un grado
significativo y, por lo tanto, nunca hace el
intento. Pero una acción positiva siempre
tendrá el resultado correspondiente y
debemos hacer lo posible en el ámbito
personal. Con respecto a la práctica, no
debemos pensar que no tiene sentido comenzar
porque no podemos hacer una cantidad suficiente.
Debemos practicar tanto como podamos, eso es
bastante.
Impermanencia
El segundo de los cuatro pensamientos
básicos trata de la impermanencia. Hay
muchas maneras de terminar una vida humana antes
de morir de vejez. Una lampara de mantequilla
consiste de un contenedor con mantequilla y una
mecha. Cuando una lámpara como esa se llena
hasta el tope y le mecha aún no es
encendida, corresponde con la situación de
una persona que aún no ha nacido. Una
lampara cuyo combustible ha sido consumido
completamente corresponde con una persona que ha
fallecido de vejez. Entre esos dos ejemplos hay un
gran número de variaciones. De hecho hay
muchas más condiciones que producen la
muerte que aquellas que mantienen la vida. Nuestra
vida puede ser comparada con una gota de
rocío sobre una hoja de hierba, es muy
frágil y apenas sale el sol se evapora.
La vida es muy preciosa no sólo porque
es muy difícil de obtener sino porque es
muy fácil de perder. El precioso cuerpo
humano brinda muchas posibilidades, pero hay una
certeza y esta es la muerte. Incierto, sin
embargo, es el momento exacto en el que
vendrá. Esto no se rige por regla alguna,
los niños no necesariamente viven
más que sus padres. Los maestros no
necesariamente mueren antes que sus estudiantes.
Aún cuando las personas saben esto por sus
propias experiencias, parece que para ellos es
normal creer que los niños naturalmente
vivirán más que sus padres. Sin
embargo si echas un vistazo a tu alrededor y
consideras tus experiencias, concluirás con
certeza que eso no es algo predeterminado. Aunque
uno tiene la buena fortuna de seguir vivo, no
podemos dar por asegurado que esto
continuará siendo así. El momento de
nuestra propia muerte puede llegar en cualquier
momento. Ese es el problema con la vida, es muy
frágil, muy fácil de perder, y
fácil de destruir.
Al momento de la muerte uno se encuentra muy
solo, a pesar de lo cerca que pueda estar la
familia, de cuantos hermanos o hermanas tengamos,
o cuantos cercanos y buenos amigos tengamos. No
nos pueden acompañar o ayudar al momento de
la muerte. Aún las cosas materiales que
parecen muy importantes para nosotros, a pesar de
todo el dinero que tengamos, cuan grandes o
atractivas sean nuestras casas o
automóviles, no podemos llevarnos nada de
esto cuando morimos. Eso también se aplica
a lo que esta más cercano a nosotros y lo
que más queremos: nuestro cuerpo. Nuestra
sombra nos acompaña completamente durante
nuestra vida. No tenemos que llevarla o
preocuparnos por ella, automáticamente esta
allí. Pero aún nuestra sombra no nos
puede acompañar más allá del
momento de la muerte.
Lo único que realmente cuenta al
momento de la muerte son las tendencias que hemos
acumulado en nuestra mente. Tanto las impresiones
positivas como dañinas nos acompañan
aún cuando queramos o no. No podemos
simplemente tomar las impresiones positivas y
dejar las negativas de lado. Esas tendencias
determinarán nuestro estado mental. Ellas
determinan como experimentamos nuestra muerte y
los momentos siguientes. Si hemos acumulado una
gran cantidad de impresiones positivas en nuestra
mente, entonces experimentaremos el resultado
apropiado. Experimentaremos gran cantidad de
felicidad y no encontraremos el sufrimiento que
acompaña las tendencias dañinas. Sin
embargo, si las tendencias negativas son
predominantes en nuestra mente, ellas
determinarán nuestra experiencia en el
sentido de que experimentaremos sufrimiento y
dolor. Debemos estar conscientes de esto. Para el
momento de nuestra muerte y lo que sigue nada
puede ayudarnos excepto la manera que hemos
vivido.
Karma - Causa y Efecto
El karma tiene que ver con la causalidad. Una
acción específica nos lleva a un
resultado específico. Una acción
positiva nos llevará a un resultado de
naturaleza positiva, es decir, a experiencias de
gozo y felicidad. Por otro lado, una acción
negativa llevará inevitablemente a un
resultado doloroso. Esto seguramente
causará sufrimiento. Esto ocurre por si
mismo, porque inevitablemente el resultado
corresponde a la naturaleza de la causa. Por
ejemplo, si plantas una semilla, un cierto tipo de
planta crecerá de allí, de una
semilla de arroz, crecerá una planta de
arroz y no de otro tipo. Por lo tanto es muy
importante ser cuidadoso y hacer todo lo posible,
desde las acciones más grandes hasta las
aparentemente muy pequeñas, de modo de
fortalecer la actitud positiva.
Las tendencias dominantes en nuestra mente
serán las primeras en madurar. Si
están caracterizadas por tipos de conducta
negativas, entonces las experimentaremos primero y
serán predominantes en nuestras vidas.
Experimentaremos el sufrimiento y no seremos
felices. Esto exacerba nuestros problemas porque
no nos manejamos bien y nos metemos en más
problemas. Si, por otro lado, fortalecemos
nuestras conductas y acciones positivas, entonces
nuestra felicidad y gozo se incrementarán y
se harán nuestras experiencias
predominantes. Esto entonces refuerza nuestra
habilidad para fortalecer conductas positivas.
Los cuatro pensamientos no fueron
"inventados" por alguien simplemente
para oprimirnos. Son auténticos,
completamente ciertos, y fueron enseñados
por el Buda Shakyamuni. El Buda dio esas
enseñanzas de su sabiduría que todo
lo conoce, su gentileza amorosa y su habilidad
excepcional. Todos tienen fuertes oscurecimientos
en su mente, en donde las principales emociones
perturbadoras son el apego, la ira y la
ignorancia. Sobre la base de esas emociones
perturbadoras, un gran número de otras
emociones perturbadoras surgen en nuestras mentes.
Esto influencia nuestras acciones y nos lleva a
muchas otras actividades negativas. En nuestra
situación presente, los sentimientos
perturbadores son muy dominantes y nos llevan a
actividades físicas, verbales y mentales
mediante las cuales acumulamos karma negativo.
Hablando a modo general, hay un gran
número de actividades negativas, pero ellas
son divididas en categorías
específicas. Tres tienen que ver con
nuestro cuerpo: matar, robar y dañar
sexualmente a otros. Cuatro tienen que ver con
nuestra habla: mentir, difamar, dividir y charla
inútil. Las tres acciones negativas de la
mente son la mala intención, envidia y
cultivar perspectivas erróneas.
Esas diez acciones negativas deben ser
evitadas a toda costa. En vez de esto uno debe
hacer lo opuesto, realizar las llamadas diez
acciones positivas, que son lo contrario de las
acciones negativas mencionadas.
Hay cinco acciones negativas que cargan una
gran cantidad de fuerza negativa. Se les denominan
las "cinco acciones extremadamente
dañinas". Estas son: (1) matar a
nuestro propio padre, (2) matar a nuestra propia
madre, (3) matar a un Arhat, (4) dañar
físicamente a un Buda o a quien representa
al Buda, como nuestro propio maestro, eso
también aplica a la destrucción de
las representaciones del Buda, y (5) dividir a la
sangha.
Llevar a cabo alguna de esas acciones significa
acumular karma extremadamente negativo. El
resultado de esa acción madura
especialmente rápido luego de la muerte,
sin un período intermedio. Como un
resultado de esa acción, uno inmediatamente
se encontrará a sí mismo en un
estado de paranoia. Es por eso que la
descripción general de esas acciones es:
"las cinco acciones con las cuales no hay
estado intermedio (bardo)."
Hay otras cinco acciones que son muy similares:
(1) destruir una estupa, (2) matar a un
boddhisattva "ordinario", alguien que no
ha alcanzado un nivel de realización
directa, (3) matar a nuestro propio lama, (4)
involucrarse en un acto sexual con un Arhat
realizado, (5) robar de las tres joyas, por
ejemplo robar una ofrenda.
En general, las acciones negativas no tienen
una sola cualidad buena, son simplemente
dañinas. El Buda sin embargo dijo que
tienen un aspecto positivo, y es que uno puede
purificarse de la negatividad que ha creado. Esa
purificación es posible a través de
los llamados cuatro poderes, arrepentirse de las
acciones, reparación de los efectos
negativos, la resolución de no repetirlos y
la renovación de nuestro refugio en las
tres joyas. Aún con los cuatro poderes es
extremadamente difícil, remover las
tendencias que han sido creadas por las cinco
acciones extremadamente dañinas. Es
también difícil manejar las
impresiones negativas en el caso de no tener
confianza alguna en las tres joyas y aferramientos
a visiones erróneas.
Los inconvenientes del samsara
Debido a nuestro karma que nos lleva a la
maduración de ciertas experiencias, la
rueda de la existencia condicionada gira
constantemente. Eso es el samsara, acciones y
karma acumulado que se manifiesta a través
de esas experiencias. Cuando las acciones
positivas predominan, uno experimentará un
resultado más o menos gozoso. Cuando las
acciones negativas predominan uno
experimentará principalmente sufrimiento.
En ese sentido, dentro del samsara uno diferencia
entre seis distintos tipos de experiencia o
estados de existencia: reinos de paranoia, estados
de fantasmas, existencias animales, existencia
humana, estados de semidioses y dioses.
No importa cual de esas situaciones observemos,
en todas no encontramos más que
sufrimiento. El samsara no es más que
sufrimiento porque es el resultado de acciones
acumuladas. Podemos echar un vistazo rápido
a los seis estados de modo de comprender lo que
significa vivir en cada uno de ellos.
El estado de paranoia no es solo un reino en
cual hemos nacido. Es el nombre de un estado
mental dividido en diferentes subreinos. Hay, por
ejemplo, dieciocho tipos diferentes de reinos
infernales. En ocho de ellos los seres sufren
principalmente de un intenso calor, y en ocho
diferentes experimentan un frío extremo.
Hay dos reinos más similares a estos,
haciendo dieciocho en total. En todos esos estados
no se experimenta sino calor y frío.
Uno puede pensar que hay un gran
sufrimiento en esos reinos paranoicos, pero que
los otros reinos no son tan malos. Uno debe
entonces echar una mirada a lo que sucede en los
mundos de los espíritus. Los
"fantasmas hambrientos" nacen en esos
estados y sufren de hambre y sed. En una
descripción de eso reino se dice que un
espíritu hambriento no escucha la palabra
"nutrición" o "agua" ni
en cien años, y mucho menos tiene la
posibilidad de obtenerlas. Los espíritus
hambrientos son descritos con estómagos tan
grandes como montañas y bocas tan finas
como un cabello, de modo que es imposible para
ellos satisfacer su hambre y sed. Aún
cuando finalmente consiguen comida o bebida, esta
se les transforma inmediatamente en algo tan
repugnante como sangre o pus. Esa es su
experiencia predominante.
Una vez más uno puede pensar que las
cosas no son tan malas en el reino animal. Sin
embargo cuando uno observa la situación, de
nuevo sólo observa sufrimiento. Es
fácil ver cuanto sufrimiento experimentan
los animales de agua o tierra, como son
constantemente cazados u oprimidos. Esos son
llamados los tres reinos inferiores, porque el
sufrimiento es muy dominante y son de naturaleza
brutal. Sin embargo, también encontramos
sufrimiento en los llamados reinos superiores. Por
ejemplo el principal problema con los asuras o
semidioses son los celos. Ellos ven las
experiencias placenteras de los dioses y
están envidiosos porque sus propias
experiencias palidecen en comparación. Por
lo tanto están peleando constantemente con
los dioses, pero nunca ganan. Siempre son los
perdedores y están continuamente celosos.
Eso es lo que condiciona su sufrimiento.
Aún los verdaderos dioses también
sufren. Aunque tienen mucha diversión
durante su vida, ellos experimentan gran cantidad
de sufrimiento antes de su muerte, se hacen
conscientes de que están muriendo con siete
días de anticipación. Siete
días en el reino de los dioses es
equivalente a siete años humanos. Los
dioses observan donde renacerán luego de su
muerte y debido a que han utilizado todo su buen
karma caerán hacia los reinos bajos.
Reconocen ciertas señales durante el
proceso de decadencia que ocurre al aproximarse su
muerte. Por ejemplo, las flores que adornan sus
cuerpos se marchitan y sus cuerpos comienzan a
oler mal. Así el sufrimiento también
permea el reino de los dioses.
Finalmente en el reino humano uno experimenta
el sufrimiento del nacimiento, la vejez, la
enfermedad y la muerte.
Por lo tanto, en cualquier reino de existencia
que observemos uno se da cuenta que el sufrimiento
y el samsara son lo mismo. Uno puede comparar el
samsara con sentarse en el tope de una aguja. No
hay un solo momento sin sufrimiento.
Los cuatro pensamientos que liberan la mente
del samsara son muy importantes para nosotros.
Muchos de los antiguos maestros han dicho:
"las cuatro practicas preliminares son
más profundas que la practica
principal." Para nuestro desarrollo en la
práctica del Dharma es extremadamente
importante tomarse el tiempo para desarrollar un
entendimiento claro de esos puntos de vista
fundamentales. Luego que uno ha ido a
través de los detalles y entendido las
explicaciones de la "preciosa vida
humana", uno puede entonces apreciarla
completamente. Luego uno considera la
"impermanencia". Cuando uno ha
considerado esto a fondo, naturalmente entiende
como funciona el karma, como funciona el samsara y
el sufrimiento que existe en los diferentes reinos
de existencia.
Cuando uno ha desarrollado esos puntos de vista
fundamentales, uno posee un fundamento
sólido sobre la cual construir la
práctica del Dharma, llamadas las
"cuatro prácticas preliminares" -
postraciones, mente de diamante, ofrendas del
mandala y guru yoga. Sobre esa base firme, uno es
capaz de dejar surgir la realización
directa. Si uno no se toma el tiempo para
construir un fundamento sólido, puede ser
difícil de llevar a cabo el resultado
deseado de todas esas prácticas. Es como
construir una casa. Sin una buena base la casa
puede colapsar fácilmente.
Hay muchas explicaciones más referentes
a este tema, pero les pediré que mantengan
en mente lo que ha sido dicho aquí. Estar
en el samsara significa sufrimiento. Debemos, sin
embargo, estar felices de tener el buen karma de
renacer con un precioso cuerpo humano. Esa es una
situación afortunada porque significa que
tenemos excelentes posibilidades que no se
encuentran en otros reinos de existencia. Tenemos
un cierto grado de libertad para discriminar entre
las acciones positivas y dañinas. Tenemos
la posibilidad de abandonar las acciones negativas
y concentrarnos en las positivas. Si practicamos
ser útiles a través de la vida
seremos capaces de obtener un estado de
liberación del samsara. Por otro lado si
nos enfrascamos en las acciones negativas,
obtendremos el resultado correspondiente y no
seremos capaces de liberarnos del samsara.
Continuaremos con el ciclo sin final de un estado
de existencia a otro.
Por esa razón debemos estar conscientes
de la gran oportunidad que tenemos aquí y
ahora y hacer lo mejor para utilizarla mientras
podamos. Tomen el tiempo para estudiar el Dharma y
practicar. Eso es muy útil y los animo a
continuar haciéndolo. Nunca se detengan en
su practica del Dharma.
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